jueves, 19 de junio de 2014

Reunion de los 10 sabios(Tema Educacion)

En 1994 —hace ya 20 años—, en el gobierno de César Gaviria Trujillo (1990-1994), se convocó, en Colombia, a una Misión —llamada, en los medios académicos, de los diez sabios— con el fin de que elaborara una carta de navegación que sirviera a la educación colombiana para corregir errores y proyectar virajes que condujeran a realizaciones futuras. Recordemos que esos diez sabios fueron: Eduardo Aldana Valdés, Luis Fernando Chaparro, Gabriel García Márquez, Rodrigo Gutiérrez Duque, Rodolfo Llinás, Marco Palacios Rozo, Manuel Elkin Patarroyo, Eduardo Posada Flórez, Ángela Restrepo Moreno y Carlos Eduardo Vasco. Es entonces cuando García Márquez escribe el documento “Por un país al alcance de los niños”. Luego, en el tomo II, se incluye un segundo texto de García Márquez, el titulado “Manual para ser niño”. En ambos textos, el autor de Cien años de soledad ha tratado el tema de la educación de un modo específico, aunque por supuesto, toda su obra literaria y periodística, contiene, de alguna manera, razonamientos e ideas sobre la educación, en la medida en que funciona como una especie de tratado de pedagogía invisible para los lectores, al mostrarles las vidas de personajes que, por ejemplo, reciben iniciaciones y desarrollos en el conocimiento y en la práctica sexual, como sería el caso de José Arcadio Buendía, preparado en sus búsquedas cognoscitivas por el gitano Melquiades, y el de José Arcadio hijo y Aureliano Buendía, entrenados sexualmente por Pilar Ternera, aparte de los gemelos José Arcadio Segundo y Aureliano Segundo, iniciados por Petra Cotes. En ambos textos de García Márquez, como se puede observar, resulta fundamental su reiteración de la palabra “niño”, con lo que seguramente quiere hacer énfasis en la niñez como el periodo o etapa en que el ser humano es materia dúctil susceptible de recibir valores, de ser moldeada por las tecnologías y los contenidos de la educación, definida como un proceso multidireccional mediante el cual se transmiten conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar que permiten vivir en sociedad y en armonía con la naturaleza. El primer texto, “Por un país al alcance de los niños”, trata principalmente de las causas o razones para que la educación en América Latina y más exactamente en Colombia no haya producido los resultados esperados, que serían los de un país en paz, desarrollado, solidario, en fin, en vías de ser feliz, que es, en lo fundamental, para lo que debe servir la educación, entendiendo la felicidad no como la ausencia de problemas sino como un estado en que el hombre puede resolver las dificultades sin producir daño a los demás. Y para ello indaga en los elementos que en su esencia integran nuestra identidad, yéndose a los contextos que la han conformado y presentando inicialmente un recuento histórico de nuestras fortalezas y defectos. Según García Márquez, los principales problemas de nuestra educación —atascamientos y débiles desarrollos— se relacionan con los elementos que han ido integrando nuestra identidad. De hecho, el texto propone una mirada a los errores e ilusiones, como dice Morin, que han hecho fracasar la educación en Colombia. El texto nos propone una serie de incertidumbres o interrogantes necesarios para avanzar en la construcción del país. Según Morin, se hace imprescindible “reconocer en la educación para el futuro un principio de incertidumbre racional: si no mantiene su vigilante autocrítica, la racionalidad se arriesga permanentemente a caer en la ilusión racionalizadora; es decir que la verdadera racionalidad no es solamente teórica ni crítica sino también autocrítica”. De hecho hay una serie de verdades establecidas y aceptadas que es necesario revisar. “El poder imperativo y prohibitivo de los paradigmas, creencias oficiales, doctrinas reinantes, verdades establecidas determina los estereotipos cognitivos, ideas recibidas sin examen, creencias estúpidas no discutidas, absurdos triunfantes, rechazos de evidencias en nombre de la evidencia y hace reinar bajo los cielos conformismos cognitivos e intelectuales.” (Morin) Dentro de una época precolombina, García Márquez señala a Colombia, en particular, y a América Latina, en general, como una zona de “varias comunidades dispersas de lenguas diferentes y culturas distintas” pero con “sus identidades propias bien definidas”. Todo parte de un choque en que el mundo de los indígenas es asaltado por los españoles, muchos de ellos “criminales rasos en libertad condicional” que solo vieron en los habitantes nativos el oro que daba satisfacción a su codicia, sin apreciar ni percatarse de los valores humanos, sociales, culturales y lingüísticos que poseían, como se muestra en los avances y sabidurías de los incas, los aztecas, los mayas, incluyendo conocimientos en matemáticas, sistemas de cuenta y razón, astronomía, cosmología, ingeniería hidráulica, religiones, alfarería, artesanía, medicina botánica, artes públicas, construcciones, monumentos, archivos, memorias, literatura, técnicas en el tratamiento del oro. Y uno de sus mecanismos es destruir y desprestigiar la cultura de los otros. Como dice Morin: “Durante mucho tiempo, el Occidente europeo se creyó dueño de la racionalidad, sólo veía errores, ilusiones y retrasos en las otras culturas y juzgaba cualquier cultura en la medida de sus resultados tecnológicos”. Hasta el sol de hoy la educación sigue siendo un tema de que hablar.... Grandes fuiste y grandes seras Gabriel Garcia Marquez Hasta luego...

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